Iniciativa de Capeco es para hacer frente a los conflictos activos y latentes vinculados a las operaciones mineras.
Un sector que está presentando muchos problemas es el minero. Según Guido Valdivia, director ejecutivo de la Cámara Peruana de la Construcción (Capeco), “el agravamiento social desencadenado en la mina Cuajone, la invasión de terrenos en Las Bambas y el bloqueo del acceso a Antapaccay hacen que el 36 % de la producción nacional de cobre esté cerrada, trayendo como consecuencia una posible paralización de inversión en minería”.
Frente a este contexto, Capeco propone iniciativas ante los conflictos activos y latentes vinculados a operaciones mineras.
Valdivia señaló que, en el corto plazo, es indispensable que el gobierno nacional actúe con diligencia para restituir el principio de autoridad. Luego de ello, indicó se deberían generar condiciones de un diálogo de mesa sincero y abierto con las comunidades y autoridades locales que permita aterrizar sus expectativas, pero, sobre todo, garantizar la normalización de la producción en todos los complejos mineros afectados.
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“Para ello, es indispensable formalizar mesas de desarrollo en las provincias en que se localizan los proyectos mineros paralizados o amenazados, que tengan carácter permanente y estén bajo la responsabilidad de funcionarios de alto nivel, con capacidad de decisión y con presencia sostenida en la zona. Pero previamente es necesario efectuar cambios de funcionarios encargados de gestionar estos conflictos tanto en la Presidencia del Consejo de Ministros como en el Ministerio de Energía y Minas”.

A mediano plazo, el gremio planteó una propuesta integral para lograr la adhesión de la población y de las autoridades locales al desarrollo de megaproyectos productivos y de infraestructura que tienen impactos territoriales y poblacionales significativos en las circunscripciones en las que se ubican. Un planteamiento de este tipo sólo puede implementarse en las etapas iniciales de estos proyectos, idealmente apenas culmina la fase de exploración.
En esta línea, Capeco manifestó su intención de promover un programa de construcción de viviendas y mejoramiento productivo en las áreas de influencia de unidades mineras, capitalizando la experiencia de empresas constructoras en el desarrollo de proyectos habitacionales en comunidades rurales. Bajo esta óptica, resulta indispensable identificar aquellos que por su magnitud, complejidad e impacto territorial pueden ser parte de un proyecto piloto, cuyos objetivos son prevenir posibles conflictos con la población o las autoridades locales y sistematizar la experiencia para poder luego extender el modelo a todos los proyectos que se lleven a cabo en los siguientes años.
