Destrabe. El siguiente paso es tramitar licencia para construir la mina, aunque Compañía Minera Zafranal debe resolver conflicto de tierras con GRA. Inversión asciende a más de $ 1200 millones.
El Servicio Nacional de Certificación Ambiental para las Inversiones Sostenibles (Senace) aprobó el Estudio de Impacto Ambiental (EIA-d) del proyecto minero Zafranal que explotará depósitos de cobre, entre la provincia de Castilla y Caylloma en la región Arequipa.
El visto bueno del EIA se da en contexto complicado para la inversión de capitales canadienses y japoneses. El Gobierno Regional de Arequipa (GRA), mediante su unidad adscrita Autodema, inició el trámite para anular el usufructo de 12.207 hectáreas en favor de la Compañía Minera Zafranal (CMZ).
En esa área, dicha compañía tiene previsto realizar sus actividades extractivas. En 15 días, Autodema decidirá si continúa con el proceso de nulidad o ratifica la resolución que cede los terrenos por un periodo de 30 años.
El Senace comunicó la aprobación del EIA-d Zafranal con resolución directoral N° 00064-2023-SENACE-PE/DEAR sustentada en el Informe N° 00413-2023-SENACE-PE/DEAR.
Este procedimiento es clave para iniciar operaciones. Revela cuál será el impacto de la operación y las medidas de mitigación que adoptará la minera para no afectar el entorno natural.
La compañía inició la elaboración de este instrumento en 2017 y cumplió con varios pasos, como la consulta ciudadana y tramitología ante instituciones. El EIA-d fue presentado al Senace para su evaluación. Lo admitieron en febrero de 2022, dentro del procedimiento de Certificación Ambiental Global (IntegrAmbiente), integrando los títulos habilitantes TH1-1: acreditación de disponibilidad hídrica subterránea de la zona de mina; TH1-2: acreditación de disponibilidad hídrica subterránea en la Pampa de Majes; TH2: autorización para ejecución de obras de aprovechamiento hídrico subterráneo, que han sido evaluados por la Autoridad Nacional del Agua (ANA).
El proyecto minero utilizará el agua subterránea de la irrigación Majes, recurso que no es apto para el consumo humano ni agropecuario, de manera directa. De esa reserva solo se usará el 10%. Esta dotación servirá para procesar el mineral.
La Autoridad Nacional del Agua (ANA) emitió una opinión favorable. Con estos requisitos cumplidos, Senace emitió pronunciamiento aprobatorio al EIA. El siguiente paso es tramitar la licencia de construcción ante el Ministerio de Energía y Minas. El permiso no avanzará si no se resuelve el conflicto de las tierras con el GRA.
Fuente: La República
