La construcción del edificio, de 340 metros previstos y 91 plantas con hotel de lujo y tiendas, contemplaba una inversión de 1.000 millones de dólares.
La Organización Trump ha anunciado que abandona el proyecto para construir su primera torre en Australia, menos de tres meses después de firmar el acuerdo, con alegaciones de que su socio promotor australiano no ha cumplido con ciertas obligaciones financieras. La torre de lujo, vinculada a la familia del presidente estadounidense, Donald Trump, en la zona de Gold Coast, aspiraba a convertirse en el edificio más alto de Australia.
La organización firmó en febrero un acuerdo con la promotora Altus Property Group para desarrollar un rascacielos denominado Hotel y torre internacional Trump Gold Coast, de 340 metros de altura y 91 plantas. El proyecto estaba valorado en 1.500 millones de dólares australianos (1.090 millones de dólares estadounidenses), en la Costa Dorada, un popular destino turístico y costero del estado australiano de Queensland. El proyecto preveía concluir las obras hacia 2030.
La construcción del edificio dependía de que su socio licenciatario, Altus, cumpliera con algunas obligaciones que la Organización Trump asegura que no se han cumplido, y añadió que pronto exploraría otros proyectos potenciales para construir un edificio de Trump en Australia.
“Tras meses de negociaciones y promesas vacías, una tras otra, sobre un supuesto proyecto de 1.500 millones de dólares australianos, Altus Property Group no pudo cumplir con la obligación financiera más básica que debía abonarse al firmarse el acuerdo”, declaró un portavoz de la Organización Trump a Reuters por correo electrónico.
El portavoz de la Organización Trump dijo que el director ejecutivo de Altus, David Young, atribuyó la rescisión del contrato a “ciertos acontecimientos mundiales”, calificándolo de “simplemente una estrategia para desviar la atención de sus propios fallos y fracasos”.
Por su parte, el director ejecutivo de Altus Property, David Young, afirmó que la marca Trump se había vuelto “tóxica para los australianos” tras los recientes acontecimientos internacionales y el inicio de la guerra contra Irán, aunque defendió que la Organización Trump “no tiene nada que ver con el presidente”. Señaló también, en una publicación en LinkedIn que recoge Efe, que varias organizaciones australianas habían logrado reunir 120.000 firmas para frenar el desarrollo del inmueble, aunque afirmó que solo el 10% de las mismas corresponde a residentes de Gold Coast. En la página web de firmas se indicaba que se sentían “profundamente incómodos con la marca Trump y lo que representa”.
Young había informado de que el acuerdo definitivo con la Organización Trump fue firmado el 14 de febrero en Mar-a-Lago, la residencia de Trump en Florida, y defendió en ese momento que la marca representaba lujo y calidad. Sin embargo, este martes por la noche, el empresario australiano indicó que ya mantenía conversaciones con otras marcas internacionales de lujo para continuar el desarrollo del proyecto sin el nombre Trump. “No hay acritud entre la familia Trump y yo”, escribió Young, quien dijo mantener una relación de casi dos décadas con la familia del mandatario estadounidense. “Es puro negocio”, añadió.
El complejo proyectado incluía un hotel de seis estrellas que ocuparía aproximadamente un tercio del inmueble, además de 270 apartamentos de lujo, tiendas de alta gama, restaurantes, club de playa y una piscina con vistas al océano Pacífico. Altus también había asegurado que el desarrollo generaría unos 500 empleos durante la fase de construcción y otros 500 permanentes una vez finalizado.
El proyecto nunca llegó a avanzar en los trámites urbanísticos. El vicealcalde interino de Gold Coast, Mark Hammel, ya había advertido en febrero que todavía no se había presentado una nueva solicitud formal ante el ayuntamiento para autorizar la construcción del rascacielos.
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Fuente: El País
